domingo, 12 de febrero de 2017

LA PORTADA DEL SALVADOR. CIFUENTES


Es éste el único resto románico de la grandiosa iglesia protogótica, y aún así con una cronología bastante tardía (1261), algo bastante habitual en el románico de la zona.

 La propia portada muestra una sencillez arquitectónica cercana al císter (que influye directamente en el interior gracias al patrocinio de Ximenez de Rada)

Sin embargo existe una interesantísima decoración figurativa tantos en ábsides como en alguna de las arquivoltas.

Es la típica concepción dualista entre bien y mal tan habitual en el mundo románico que se presenta al espectador como una especie de elección vital (ya lo veíamos, con mayor riqueza iconográfica en la portada de Conques) que, al contrario que en otros ejemplos, se realiza para él, pues derecha (el bien) e izquierda (lo demoniaco) se establecen según su punto de observación y no sobre el propia iglesia.

En el lado del bien encontramos figuras conocidas (ángel, anunciación, peregrino) y otras de conocimiento más local (según Herrera Casado un obispo, San Andrés de Sigüenza; una dama de alcurnia, probablemente doña Mayor, su esposa; y una joven (quizás Beatriz, su hija).


Sin embargo esta parte queda oscurecida (al menos plásticamente y también por su morbosidad) por la parte izquierda en donde vemos aparecer todo tipo de seres demoníacos que presentan cornamenta y, a menudo, patas de cabra, aunque también encontramos otras figuras que se podrían más asemejar a las sirenas clásicas.




Con el gusto por lo feo como forma didáctica (el famoso mensaje del Miedo), nos podemos entretener en sus múltiples combinaciones que la policromía que debería tener el original serían todo un sermón sobre el mal que nos podría recordar a Pilar de la Lujuria que ya analizamos aquí

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Resulta especialmente interesante la imagen de la mujer (o la diablesa) que está pariendo un feto que es un rey, pues tiene su testa coronada que podría analizarse en varios contextos, ya como una simple alusión al Anticristo del Apocalipsis, ya como una crítica ¿a algún monarca concreto?



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