lunes, 12 de diciembre de 2016

LOS BELLINI. EL QUATTROCENTO VENECIANO

Giovanni Bellini

Iniciada en la figura de Jacopo Bellini, esta familia de pintores será la responsable de comenzar a aplicar muchas de las características de la llamada escuela veneciana que llegará a su culminación con dos de los discípulos de Giovanni: Giorgione y Tiziano.
La importancia de la luz y el color como modeladora de la realidad a través de la pincelada suelta al óleo serán sus grandes aportaciones. 
El patriarca, Jacobo, aún se encuentra en modelos casi trecentistas, y serán sus hijos, Gentille y Giovanni los que producirán la gran revolución.
Gentille, que comienza a utilizar el óleo (acaso por influencia de Antonello da Mesina), destaca por su rápida asimilación de las maneras clásicas, especialmente en lo referente a la arquitectura (desde modelos de Mantegna), constituyendo grandes marcos perfectamente construidos en donde pequeñas figuras se mueven con solemnidad.

Gran parte de su actividad artística se enfocará a la recreación de los grandes fastos de la república veneciana para la que trabajó sin descanso.

 En ellos, el marco urbano se sobrepone a la presencia humana, que se limita a ocupar el espacio para mayor gloria de la Serenísima, con un gusto por lo anecdótico y el detalle

Como embajador de Venecia en Constantinopla trabajará para los sultanes otomanos (Mohamad III), realizando numerosos retratos.

Su hermano, tal vez ilegítimo, Giovanni, será el gran pintor de toda la saga familiar, influyendo decisivamente en sus discípulos (Giorgione y Tiziano, posiblemente Sebastiano del Piombo) o en el propio Durero que lo conocerá en sus viajes a Venecia.
Las influencias de las que beberá serán múltiples
Por un lado las influencias flamencas (en especial el uso del óleo y la brillantez de sus colores) provienen de Mesina, mientras que muchos temas, el interés por la perspectiva y el nuevo tratamiento de la antigüedad lo hacen de su cuñado, Mantegna (y a través suyo la luz clara de Piero della Francesca), mientras que ciertos rasgos florentinos suelen relacionarse con Donatello y su estancia en Padua. Incluso en su época madura, es muy posible la influencia de su discípulo Giorgione en su captación lumínica del paisaje y su visión poética (Wilde)

Sacra Alegoría, de fascinante manejo de la luz y el paisaje
Tomada de wikipedia

Frente a su hermano, le concederá una gran importancia de las figuras, convirtiéndose en las propias definidoras del espacio, posiblemente relacionado con la citada influencia de Mantegna.

Asunto místico
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Entre ambos se produjo una interesante emulación de temas (Cristo en el Monte de os Olivos, Transfiguración o Sacre Conversazione). Derivada de esta última, y combinándola con cierta majestuosidad bizantina (más evidente cuando utiliza los fondos dorados) destaca la amplísima serie de Vírgenes con Niño, también compartida con Mantegna.

Mantegna

Bellini
En su obra colaboró activamente  en los encargo públicos de su hermano, aunque su mejor obra se relaciona con los conventos e iglesias de Venecia.
Para ella une las lecciones de perspectiva de Mantegna con un uso rutilante del color brillante, suavemente matizado en los paisajes que, desde presupuestos quattrocentistas, está creando la poética de una naturaleza que heredarán Giorgione y Tiziano.
En esta nueva elaboración del espacio tendrá tanta importancia el color (cada vez más suelto gracias al progresivo conocimiento del óleo) como una luz clara y cada vez más matizada, iniciando la pintura tonal veneciana en la que, como ya vimos aquí, es muy posible la influencia leonardesca.
Detalle de María Magdalena

En sus últimas grandes palas (Academia, dei Frari, San Zacarías) se observa un gran interés por la construcción de un espacio riguroso a través de la arquitectura pintada que Wilde relaciona con Mesina y, más lejanamente con Piero della Francesca.

Pala de San Giobbe. Academia
Sacra Conversazione. Basílica dei Frari

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