lunes, 6 de febrero de 2017

Amálisis y comentario MADERNO. LA FACHADA DEL VATICANO



PARTES
Nos encontramos con una gran fachada con tendencia a la horizontalidad (pese a su altura) compuesta por dos pisos y un ático superior
ELEMENTOS ARQUITECTÓNICOS
Realizada en sillería, utiliza elementos clásicos, aunque con una ideología manierista barroca (al perderse la idea de armonía por formas más expresivas y moduladas por la luz y la sombra)
Vemos así las columnas y pilastras de orden gigante (algunos pareados, al modo miguelangelesco) que unen los dos pisos, los frontones (algunos rotos), balaustradas, arcos de medio punto, nichos, profundos portales que quedan sumidos en profundas sombras...
DECORACIÓN
Sigue también los modelos clasicistas, aunque ya evolucionados, siendo preferentemente arquitectónica, aunque en la pare superior (y siguiendo las ideas de Palladio, aparece un apostolado)
INFLUENCIA DE LA LUZ
La fachada se encuentra articulada a través de las columnas y pilastras (que aumentan de bulto según nos acercamos al centro, destacándolo) y los fuertes arquitrabes horizontales.
INFORMACIÓN DEL INTERIOR.
Las tres grandes portadas adinteladas nos hablan de las tres naves de la basílica, aunque su diferencia de altura no es perceptible (se trata de un fachada telón)
RELACIÓN CON EL ENTORNO
En el momento de su construcción la fachada se levantada aislada y serán las reformas de Bernini en la Plaza las que la doten de un nuevo significado

COMENTARIO
San Pedro del Vatino fue una larguísima empresa que comienza (en el edificio actual) con los primeros proyectos de Bramante para terminarse dos siglos después con la plaza que ideará Bernini. Toda esta larga construcción sustituye a la antigua basílica paleocristiana para crear una máquina de propaganda fastuosa al servicio del Papado que recupera su importancia a partir del siglo XVI (Julio II y León X).
Durante este proceso, Maderna retoma la construcción tras la muerte de los discípulos de Miguel Ángel (Vignolla y Giacomo della Porta), apostando definitivamente por la planta longitudinal de cruz latina.
Sus últimos tramos será obra del arquitecto, igual que la fachada que analizamos.

En su construcción Maderna tuvo varios pies forzados, especialmente miguelangelescos, con la estructura de órdenes gigantes y ático de las fachadas laterales y ábside, o la gran cúpula que perdía visibilidad al alargarse la nave longitudinal.
Orden gigante y ático superior en la zona creada por Miguel Ángel (zona de la cabecera)

Estos le impusieron gran parte de la estructura arquitectónica de la fachada, así como su escasa altura, consiguiendo crear (desde una cierta distancia) una especie de gran podium sobre el que se "alzara" la gran cúpula.

Bajo estos presupuestos manieristas, el primer barroco del arquitecto lo podemos observar en la citada articulación de las columnas (que aumentan de grosor y por tanto de masa, según nos acercamos a la portada central), como ya había realizado en otras obras, como San Andrés.
San Andrés. Maderno

Un suave movimiento hacia el eje de simetría que muy pronto será superado por el uso de la curva y la elipse de la generación posterior (Bernini o Borromini) que romperán totalmente con el mundo manierista para crear gran obras unificadas que se avalanzan sensorialmente hacia el espectador.


Por último, la sensación de pesantez y cierta monotonía de la fachada tiene mucho que ver con reformas no previstas en su plano original, especialmente los dos campanarios de ambos lados que quedaron sin concluir en su zona alta (pues se encontraron aguas subterráneas que impidieron su adecuada cimentación), obligando a Bernini su rectificación óptica al la hora de realizar la gran plaza.


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