jueves, 24 de noviembre de 2016

LA CAPILLA DEL CONDESTABLE. CATEDRAL DE BURGOS


Tras la girola de la catedral se encuentra de uno de los espacios funerarios más impresionantes de la Edad Media.

Conocido habitualmente como la Capilla del Condestable (don Pedro Ferández de Velasco), fue encargado por su mujer  doña Mencía de Mendoza y Figueroa,  hija del I marqués de Santillana y hermana del Gran Cardenal Mendoza.
La construcción será encargada a Simón de Colonia (hijo de Juan de Colonia que hiciera el primitivo cimborrio y las agujas de la fachada) que recogió tradiciones anteriores, tanto hispanas (Capilla Real de la Mezquita de Córdoba) como foráneas (la Cartuja de Dijon, San Gereón en Colonia), creando un edificio anejo pero virtualmente independiente a la catedral.

Arquitectónicamente se recurre a la planta centralizada (¿acaso un eco del renacimiento que está comenzando en Italia?) cubierta por una bóveda estrellada cuyos plementos centrales son vaciados para convertirse en vidrieras, creando un modelo que se seguirá en la segunda (y definitiva) construcción del cimborrio de la misma catedral).
Toda la decoración de su interior fue pensada dentro de un programa unitario en donde escultura (para retablos realizados por Gil de Siloé y la siguiente generación y figuras exentas), pintura o rejería para crear un ámbito suntuoso pero lleno de majestuosidad, con la luz cenital que la ilumina suavemente
Entrada a la Capilla

Destaca especialmente (y relación con la importancia que tomó la nobleza desde Enrique II) la multiplicación de escudos que hablaran de los rangos nobiliarios, extendidos a lo largo de los siglos, de sus propietarios

En el centro del ámbito se colocó el sepulcro de la pareja, realizado con Bigarny ya en estilo renacentista, como ya analizamos aquí.




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