martes, 4 de octubre de 2016

ANÁLISIS Y COMENTARIO DEL PANTEÓN DE AGRIPA


Templo dedicado a todos los dioses consagrado en el 27 a.C. y reconstruido por orden de Adriano hacia el 120 d.C por Apolodoro de Damasco. Roma.

PLANTA.


Se encuentra dividida en dos partes bien diferenciadas. Un pórtico octástilo que funciona como pronaos, dividido en tres naves separadas por columnas y terminadas (las naves laterales) en exedras; y una naos que, en vez de un espacio rectangular, se realiza con un gran círculo de 40 m. de diámetro (espacio centralizado y muy diáfano). En él se alternan capillas rectangulares y semicirculares separadas por grandes machones que sirven para sujetar la gran cúpula. (Carece de opistodomos).



ALZADO.


Todo él se encuentra condicionado por la sujeción de la cúpula.
 El exterior, realizado con ladrillo y hormigón (opus caementicium), se levanta como un grueso muro cilíndrico y sin ventanas, dividido en tres cuerpos (el superior ya correspondería a la zona de la cúpula) con numerosos arcos de descarga.
(Arcos de descarga)

Hacia el interior, se alternan zonas arquitrabadas (en las capillas rectangulares) con otras abovedadas(capillas semicirculares o exedras, cubiertas de bóveda de horno), que se corresponden con los arcos de descarga exteriores, lanzando todo el peso a los grandes machones que se encuentran entre las capillas.



Exedra


Nos encontraríamos con un alzado bipartito (capillas y ventanas superiores, actualmente cegadas)


CUBIERTA.
En las naves de la pronaos la central se cubre con bóveda de cañón (aunque actualmente se piensa que fue una adición posterior por lo que se ha eliminado en la última restauración), siendo adinteladas las laterales.


En la naos se utiliza una cúpula de media naranja que se apoya sobre el cilindro antes citado. 
Para su construcción se utilizaron todo tipo de técnicas para así darla estabilidad. Por una parte, en la cúpula se utilizó un material mucho menos pesada, el hormigón compuesto de una mezcla más ligera de piedra volcánica.

Casetones

Se realizó, también, un reticulado (casetones) que aligeran la estructura a la vez que producen un efecto de perspectiva al irse haciendo más pequeños en altura.


Por último, el muro de la cúpula se va haciendo cada vez menos grueso según ascendemos, culminando en un gran óculo central (9 metros diámetro).

Esta abertura es la única de la construcción, generando un luz cenital que se mueve al cabo del día, iluminando suavemente el interior y dando un carácter cíclico a la arquitectura que será distinta según el momento del día (o la noche)


El óculo nunca tuvo cristal y el propio suelo del Panteón estaba ya pensado para recoger las aguas pluviales, con pequeños agujeros en su centro que las levaban al alcantarillado.

DECORACIÓN
 .

Los materiales de construcción utilizados (hormigón especialmente) necesitaban un recubrimiento según la idea de belleza que tenían los griegos

Para el interior se recurrió a los mármoles, como era habitual en el alto imperio, que se combinan con columnas (sin función sustentante) de orden corintio (el preferido por Roma, por su mayor decoración) y frontones que coronan los pequeños templetes de las ventanas superiores, alternándose los triangulares con los semicirculares (aunque esto es una reforma renacentista). Los casetones de la cúpula, probablemente, estarían decorados con estuco dorado sobre los que se enmarcarían grandes rosetas metálicas.
Al exterior, gran parte de la construcción quedaba oculta por edificaciones, hoy desaparecidas. Además, la plaza alargada y estrecha que había frente al edificio proporcionaba una visión frontal (y por ello, totalmente tradicional) del pórtico. Sólo la parte superior de la cúpula quedaría a la vista, y estaba recubierta por tejas de bronce dorado que fueron reutilizadas por Bernini en el siglo XVII para la creación del Baldaquino del Vaticano


COMENTARIO.
El templo que comentamos, tan distinto a la fórmula tradicional rectangular y arquitrabada (Fortuna Viril), se trata sin duda del Panteón de Agripa, construcción de la época imperial de Roma.
El arte romano se caracterizará por el sincretismo (recogiendo influencias anteriores como el uso del arco y la bóveda etrusca, el modelo de templo y el uso de los órdenes de la cultura griega, o el monumentalismo típico de las culturas egipcias y helenísticas) y el pragmatismo (con obras puestas al servicio de la propaganda política del emperador, ya para entonces considerado como un dios, que ofrece al pueblo estas arquitecturas monumentales, símbolos de su poder) frente a la concepción estética griega.
Por otra parte, el edificio supone la definitiva implantación del hormigón (opus caementiciumcomo material básico de la arquitectura imperial que terminará por desplazar a la piedra. Su gran resistencia a las tensiones, la rapidez de su realización y su precio le harán el favorito de los constructores de la época para grandes edificios como termas (Caracalla), teatros (Marcello), basílicas (Majencio), villas imperiales (Villa Adriana)..., que luego pueden ser recubiertos con mármoles al exterior y pinturas y estucos al interior.



Gracias a esta argamasa (y los distintos métodos de sustentación), será posible esta cúpula que servirá como modelo básico a construcciones tan emblemáticas posteriores como Santa Sofía (Arte Bizantino) o Santa María de las Flores de Brunelleschi. (Renacimiento).


Esta fórmula centralizada también será utilizada (por sus contenidos cósmicos, al unir la cúpula con el cielo) para la arquitectura funeraria (San Estéfano Rotondo, Mausoleo de Santa Constanza, Centcelles, Sant' Aquilino) y los baptisterios


Y es que el Panteón significa, además, uno de los momentos culminantes de la nueva arquitectura que se realizará en el Imperio. En él se dejará definitivamente la arquitectura exterior, tal y como egipcios y griegos realizaban, con edificios hechos para verse desde fuera (con valores escultóricos) y con un escaso espacio interno libre debido a la técnica arquitrabada, que necesitaba de múltiples columnas para sujetar los techos planos (como podría ser el Partenón o los templos egipcios, como Luxor, o los templos romanos tradicionales)





En vez de eso se valorará, sobre todo, el espacio interno, cuanto más amplio y diáfano, mejor. Para conseguirlo se recurre a la resistencia del hormigón y a la técnica abovedada que será utilizada en todas sus posibilidades a través de un calculado reparto de pesos y tensiones fruto de uno de los arquitectos más geniales de la Antigüedad, Apolodoro de Damasco, autor también de la columna Trajana o de los Mercados de Trajano.

Apolodoro de Damasco. Mercados de Trajano




Para saber más
http://www.ramoncasanova.com/imagenes/pantheon/pantheon_01.htm(Espectaculares fotos en el solsticio de verano)

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