domingo, 29 de marzo de 2015

LA MARSELLESA. RUDE



El paso decisivo se realiza en sus distintos relieves decorativos y especialmente en éste, la Partida de Voluntarios de 1792, más conocido como la Marsellesa, el himno de la revolución.
Realizado en los años 30 por Rude, guarda claros paralelismo con la Libertad guiando al pueblo de Delacroix

En realidad, son dos obras que hablan de lo mismo, la famosa revolución de 1830, Delacroix de una manera directa, Rude al ponerla en relación con la Revolución Francesa. (Un tema habitual en la retorica romántica que tanto utilizó la figura del héroe)

La obra juega con un fuerte dinamismo (hacia la izquierda como la de Delacroix hacia el propio espectador), con una multitud marchando y un genio alado (como la Libertad) que marca el sentido con su espada, su posición y el amplio vuelo de la capa.

Realmente es esta figura lo más valioso de todo el conjunto tanto por su lenguaje corporal como gestual.
Frente a ella, las figuras de la parte baja aún acusan cierta teatralidad al modo de David, aunque sus anchas musculaturas recuerden claramente a la escultura helenística y miguelangelesca.

Toda la obra juega con profundos claroscuros que, de nuevo, resultan mucho más eficaces en la parte superior.

1 comentario:

  1. Extraordinaria obra. Apunta ya rasgos de la estética romántica pero es absolutamente neoclásica, se trata de la petrificación de los ideales de la Ilustración. Delacroix ya es completamente romántico.
    Muy buen post, felicidades.
    Francesc Cornadó

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