sábado, 31 de mayo de 2014

SUGERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS PARA EL RENACIMIENTO ITALIANO


Quattrocento de Rafael Argullol es un fantástico libro para iniciarse en los temas del estilo, como ya analizamos aquí
                                                  

                                                     

Peter y Linda Murray. El Arte del Renacimiento en Destino que se basa especialmente en el Quattrocento, buscando además las correspondencias con los primitivos flamencos
                                                  

Murray. El Alto Renacimiento. Su continuación natural para el Cinquecento y Manierismo.
.
Para la pintura del Alto Renacimiento y el manierismo, Freedberg.
                                                     

MANIERISMO. John Shearman como expresión de un estilo sofisticado y elitista

                                                
Para la pintura veneciana, especialmente de Bellini a Tiziano, los estudios de Wilde
                                                      
Checa y Morán Renacimiento. Una obra esencial para entender los problemas y tendencias del momento. Evidentemente necesita de un lector que ya conozca a los principales artistas, pues la la obra no los analiza individualmente sino que los compara y cita como forma de comprender las grandes líneas argumentales del renacimiento y el manierismo en muy distintos campos (pintura, escultura, la imagen devocional, la ciudad, la fiesta, la expresión de poder...)

                                                                        

Para el caso español ya mencionamos dos magníficos manuales


Si lo que os interesan son novelas, aquí tenéis una selección

jueves, 29 de mayo de 2014

LA FACHADA DE SANTA MARÍA EN ARANDA DE DUERO


Uno de los grandes descubrimientos que hará el visitante de estas Edades del Hombre de Aranda (2014) será encontrarse con esta fachada en la particular "catedral" de Aranda.


Se trata de la típica fachada-telón construida por Simón de Colonia y sus colaboradores a principios del XVI de característico estilo hispano-flamenco (la variante castellana del gótico flamígero como ya hemos analizado en la fachada de la catedral de Burgos, la fachada de San Gregorio...)
.

Organizada en forma de gran rectángulo flanqueado por baquetones sumamente moldurados que se aprovechan para la colocación de santos bajo doseletes.

En la parte baja se abre un gran arco apuntado abocinado, en cuya parte superior el tímpano cobija dos escenas que aún guardan algo de su policromía: la Natividad y la Epifanía, indudablemente realizadas por otras manos que utilizan un gótico más tradicional y clasicista.



En la parte superior encontramos toda la típica profusión de escudos (tan habituales en este gótico como el plateresco) que nos muestran la vinculación entre la monarquía y la iglesia.

Destacan el de los Reyes Católico superior (flanqueado por leones y coronado por la habitual águila), así como las divisas de ambos reyes: el yugo y las flechas, de Isabel y Fernando.


En la parte baja, con el capelo cardenalicio, campean los del obispo de Osma.

En esta parte baja se colocan tres grandes medallones (motivo ya clásico aunque con las habituales formas vegetales enrolladas, de profundo calado, casi una verdadera firma de los Colonia) en el que se puede observar el Calvario, la Crucifixión y la Resurrección.



Su talla denota maneras mucho más avanzadas, ya muy cercanas al renacimiento

Resulta curioso observar el escamado de la parte superior (que recuerda a los cimborrios zamoranos-salmantinos)


miércoles, 28 de mayo de 2014

SANTA MARÍA IN CAMPITELLI. CARLO RAINALDI


Las grandes líneas del estilo barroco las marcaron Bernini, Borromini y Cortona en la primera mitad del XVII, siendo seguidas por  una segunda generación de discípulos (Guarini y Juvara fundamentalmente).
Frente a estos últimos, Carlos Rainaldi se muestra como una personalidad distinta que busca nuevos caminos.
Interesado por la articulación y el uso expresivo de la luz, esta obra (gran relicario de una Madonna milagrosa) puede considerarse como su punto culminante.

Su gran fachada pétrea retoma las formas (generales) del protobarroco de arquitecto como Della Porta (formas rectangulares en vertical profundamente dirigidas por la superposición de órdenes) a las que añade la articulación de Cortona que da aún más importancia a la columna y su función (más aún que sustentante) profundamente expresiva.
San Andrea. Giacomo della Porta

Pero la exquisitez llega en el interior.
Rainaldi crea una compleja planta creada por varios tramos, unos derivados de la elipse, otros por el rectángulo en donde la columna se está desligando del muro.

El espectador percibe en la forma general en una larguísima forma basilical, potenciada por los efectos de luces y sombras (como ya había experimentado Bernini en su Escala Regia o Borromini en el Palacio Spada) y por la espectacular articulación de muros y (de nuevo) de columnas.



El efecto de bambalinas  que se superponen y crean un pasillo visual es verdaderamente asombroso, con una pared que parece avanzar y retroceder buscando (sin conseguirlo) atrapar el movimiento aún mayor de las columnas que se independiza como  tema fundamental (una especie de contrapunto tan típicamente barroco que desarrolla los temas en distintas escalas y potencias).

Cuando el espectador, atraído por el fondo y envuelto por las palpitaciones de los alzados, llega hasta el altar, levantará la vista y se encontrará con unas cubiertas complejas que, de nuevo, nos volverá a la planta y su idea de gran engranaje de formas.

Fascinado por el contraste, es posible que entonces recorra las capillas laterales que han tenido que ser olvidadas por el camino longitudinal del que es imposible de escapar.
Verá entonces como el fragmento (de nuevo) crea nuevos contrapuntos de articulación hasta los límites, como microespacios que se relacionan con el general.


martes, 27 de mayo de 2014

LOS BRONCES ZOOMORFOS DE MEDINA ZAHARA

Museo Arqueológico de Madrid

Medina Zahara fue, como estamos viendo, una verdadera ciudad palatina en donde si situaba el poder y todas sus industrias necesarias para mantenerlo (desde las necesidades más básicas a los talleres de productos suntuarios).

Museo de Medina Zahara. Córdoba

Como ya hablábamos a propósito del bote de Zamora, estos objetos formaban parte de una cultura de lujo que se había instalado en Al Andalus a imitación de las cortes bizantinas (su verdadero modelo cultural desde tiempos de Abderramán II y que se hizo aún más patente en el Califato).

Y de igual manera que la eboraria, se encontraba el trabajo en bronce dorado, con el que guarda numerosas similitudes estilísticas

De las realizaciones de estos talleres destaca especialmente las figuras animales (además de estos dos cervatillos en Italia se guardan grifos y palomas probablemente también del mismo origen).

Su estructura nos enseña claramente su función. Con la boca abierta y un tubo desde el vientre que también servía como apoyo, servían como surtidores de fuentes (aunque, hasta el momento, desconocemos los lugares concretos en los que se encontrarían instalados).

Curiosamente estos motivos zoomorfos no se encuentran en las decoraciones de yeserías y mármoles y sólo los encontramos en la eboraria (bote de Zamora, caja de la catedral de Palencia), telas o en los elementos mueble (pila de Almanzor), acaso por rozar (con su representación de la naturaleza de forma realista), el precepto coránico que prohibía la representación de la misma.

Esta tendencia de utilizarlos dentro de las fuentes la podemos seguir rastreando durante todo el Islam (un elefante-fuente de los palacios de al Mutamid, leones en el Palacio de Galiana de Al Mamum o los famosos leones de la Alhambra o del maristán en donde a su función se une su iconografía, tan repetida en la poesía, en donde el león se une a la realeza)


Fuente de los Leones. La Alhambra
.
.

lunes, 26 de mayo de 2014

VERROCCHIO. AMORCILLO CON DELFÍN


Si la primera parte del Quattrocento fue dominada opor la inmensa figura de Donatello, el gran escultor de la segunda mitad será Verrocchio.
Acaso discípulo del primero y maestro del futuro genio de Leonardo, la bottega de Verrocchio se ocupó tanto de la escultura, la pintura como las artes aplicadas (de ella surgió la famosa bola con cruz que coronaría la cúpula de Santa María de las Flores)
Como escultor Verrocchio juega entre varios estilos, desde el poderoso gesto del condotiero Colleoni (heredero del Gatamelatta, con un punto de soberbia y condensación de volúmenes que le acerca al Cinquecento), a la multiplicidad compositiva de Santo Tomás, o, en este caso concreto, a la delicadeza del putto con delfín.
Parte superior de una fuente, ideada originalmente para los jardines de Villa Médici en Careggi (y en la actualidad en uno de los patios del Palazzo Vecchio), es la perfecta representación del estilo aristocrático puesto de moda en la época de Lorenzo el Magnífico.

En él encontramos un compendio de la llamada grazia (belleza suave, sinuosa, profundamente idealizada, intelectual y sensual a partes iguales, de posturas danzantes) que practicaron Botticelli o Desiderio de Settignano, a las que añadió un complejo juego composivo que permite su contemplación desde varios puntos de vista



domingo, 25 de mayo de 2014

IGLESIA DE LOS HOSPITALICOS. EL LUGAR EN DONDE REPOSA ALONSO CANO. GRANADA


Pasa desapercibida en medio de los locales de tapas de la calle Elvira, apenas una puerta clasicista (diseñada por Alonso Cano y su discípulo Pedro de Mena), pero si entramos en ella encontraremos un verdadero éxtasis rococó.
En la zona existió un hospital de la Caridad y el Refugio (trasladado en el siglo XX) que se reedificó (al menos su capilla) a finales del siglo XVII.

Entonces se creó esta capilla de planta centralizada de la que, si somos capaces de eliminar la decoración rococó, veremos un exquisito conjunto de espacios que confluyen hacia la cúpula central.

En esta pequeña iglesia (ahora del Corpus Crhisti) fue enterrado el gran maestro del barroco: Alonso Cano.



sábado, 24 de mayo de 2014

LITERATURA HISTÓRICA PARA SUMERGIRSE EN LA EUROPA DEL RENACIMIENTO

(Roma. Los Borgia)
.
Puzzo. Los Borgia
(Roma y la Península Italiana)
.
.Fortes, S. Quattrocento
(La conjura de los Pazzi en Florencia)

Luján. La mujer que fue venus
(La Florencia de Lorenzo el Magnífico)
.
Dunant. Amor y muerte en Florencia
(Florencia. Savonarola)
.
(El Milán de Leonardo y Ludovico Sforza)
.
Dunant. La Cortesana
(La Venecia renacentista)

(Paulo III y el final del Renacimiento)
.
Mazzucco. La larga espera del ángel
(Tintoretto)


(Juanelo y el Toledo renacentista)

jueves, 22 de mayo de 2014

SAN NICOLÁS DE BARI. ARANDA DE DUERO


Es realidad es una barriada de la extensa zona periurbana de Aranda, apenas a cinco kilómetros del centro urbano.
El visitante de las Edades del Hombre 2014 no debe dudar ni un instante en visitarla, pues es toda una sorpresa, tanto con la cantidad de estilos como por la calidad de los mismos.

Iglesia de origen románico (de la que quedan aún restos en las partes bajas, especialmente en la zona de la torre defensiva) aunque con estructura ya gótica y mudéjar.
Del protogótico (con claras influencias cistercienses) es la portada abocinada lateral, de  arquivoltas en forma de dientes de sierra

Su tejaroz superior aún mantiene la tradición románica de los canecillos, entre los que abundan las cabezas humanas.





Ya en el interior se descubre una amplísima nave cubierta por un espléndida cubierta mudéjar  de par y nudillo con tirantes dobles y espléndidos canes.


Su reconstrucción ha creado tan sólo los volúmenes que se han perdido, huyendo del pastiche, dejándonos disfrutar de una decoración pictórica del gótico lineal (en torno al siglo XIV) que a mi juicio está emparentada con la que se hiciera sobre los techos del claustro de Santo Domingo de Silos.



Pero las sorpresas no quedan aquí. Aún podemos encontrar los restos de la barandilla de la escalera del coro, un pieza del gótico flamígero que guarda muchas semejanzas con la de Santa María de Aranda, y un púlpito, posiblemente realizados por el círculo de Simón de Colonia.





Por último, y ya en el altar mayor, un retablo del seicientos, con dos espectaculares tablas de Francisco de Logroño, discípulo de Juni, que ya analizamos en Palios.

Sobre él una bóveda estrellada

Saliendo del templo podemos observar la última de sus transformaciones: un pórtico lateral del XVII  (elemento que pudo sustituir a uno anterior románico, tan habitual en esta zona, como ya vimos aquí) con una fantástica colección de columnas de fantasiosos órdenes.