martes, 22 de octubre de 2013

LOS CLAVOS DE FUNDACIÓN MESOPOTÁMICOS


Aún nosotros lo seguimos realizando. Cuando comenzamos una gran obra pública se pone la primera piedra con una ceremonia especial. Este piedra, enterrada en los cimientos, suele poner la fecha, los constructores y los mecenas del edificio.
En realidad sólo seguimos haciendo un antiquísimo acto mágico que tiene milenios de antigüedad.
En Mesopotamia, desde sus primeros tiempos, se colocaba en la parte baja de los edificios religiosos uno de estos clavos que abren el artículo.
Tenía una función protectora (apotropaica) pero también propagandística, pues con caracteres cuneiformes se escribían el nombre del dios al que estaba dedicado, oraciones a él y el sacerdote o Patesi que había ordenado su construcción.
Su inclusión en los cimientos del texto se hacía entre grandes cantos y músicas.
Esta costumbre se mantendrá en Egipto

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