domingo, 30 de septiembre de 2012

LA MAESTRÍA DE SINÁN (II)LA MEZQUITA DE RUSTEMPASA.



Junto al bazar egipcio se encuentra una de las obras cumbres de Sinán, tanto en su arquitectura o planificación urbana como en su decoración.

Al principio la veréis bajo la protección de la de Suleimán pero, ¿dónde se encuentra la entrada? Escondida en medio de las callejuelas.
Y es que, como era habitual en las construcciones otomanas, la mezquita era parte de un complejo que incluía un hamman, madrasas y zocos que ayudaran a mantener la fundación.

 Zoco que rodea la mezquita
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Para ello Sinán rompió la forma canónica y creó una mezquita sobre una plataforma, dejando su parte baja para el bazar que aún existe y que es uno de los más auténticos de la ciudad. (Ladrillo para el bazar, caliza para la mezquita, que conviven así unidas pero se diferencian claramente)
En medio de él y de sus fascinantes han (caravasares o alhóndigas: patios porticados para el alojamiento de mercaderes y lugar de almacenaje) creó (con los mismos colores que la mezquita) un hamman actualmente utilizado por tiendas con todas las partes típicas del baño turco.

Vista del hamman desde el patio de la mezquita

Vistas del haman
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Y ahora, si queréis, conozcamos la mezquita. Deberemos entrar a ella por pequeñas puertas que nos conducirán a escaleras que nos llevarán a la plataforma elevada.
En ella no existía espacio físico para crear el típico patio y, de nuevo, la genialidad de Sinán es patente, creando un doble pórtico sobre el pórtico tradicional.


En el interior la geometría más absoluta: una gran cúpula que se levanta por un anillo de medias cúpulas, creando un fascinante orden concéntrico que, a los lados, se estabiliza con dos galerías simétricas.


Pero lo que llama especialmente la atención es su decoración.


 Todos los paneles son piezas maestras de la cerámica de Iznik en su momento de esplendor (siglo XVI). Unos magníficos azulejos azules que multiplican hasta el infinito la variedad de motivos.
Disfrutad de ellos







sábado, 29 de septiembre de 2012

BREVE HISTORIA DE LAS CIUDADES MEDIEVALES


Un pequeño y agradable libro que ,sin perder rigor, se adapta a todos los públicos y hace un rápido recorrido por algunas ciudades relevantes de la Edad Media sin incurrir en el frecuente eurocentrismo: Constantinopla, Bagdad, El Cairo, Córdoba, París, Chang An o Tenochtitlán.
                                                             
En cada una de ellas se nos hace una sinopsis bien narrada que nos sirve para conocer su evolución histórica y principales monumentos, con certeros análisis históricos y una cierta forma épica de narrar que mantiene la atención del lector.
Las funciones del libro son verdaderamente amplias, pues tanto puede servir a estudiantes que, sin excesivos conocimientos previos, pueden ampliar su conocimiento histórico del periodo a través de geografías concretas, como al curioso de la historia o al simple viajero, que encontrará en ella una reseña histórica lo suficientemente amplia que le permita comprender el sustrato histórico de las ciudades que va a visitar, entendiendo así mucho mejor los restos que aún quedan (así como todo lo que se destruyó).
Me ha interesado sobremanera la visión diacrónica que nos da del desarrollo histórico, viendo como la historia genera y destruye los organismos urbanos.

                                                     
 El mismo autor ha escrito otros volúmenes dedicados a las ciudades antiguas y clásicas
                                                                 .


Angel Luis Vera Aranda. BREVE HISTORIA DE LAS CIUDADES DEL MUNDO MEDIEVAL.  2011

jueves, 27 de septiembre de 2012

EL ÁBSIDE ROMÁNICO DE ESPINOSA DE CERVERA Y SUS CANECILLOS

A escasos kilómetros de Silos (Burgos) se encuentra una pequeña población y en ella esta pequeña joya románica del siglo XII


Su parte más sobresaliente es este ábside románico de excelente labra de sillares, contrafuertes y una ventana central decorada con taqueado jaqués



Pero lo que más llama la atención son sus magníficos canecillos en lo que encontramos una buena representación de la sociedad feudal
Con un caballero armado


Un monje en meditación


Un juglar


O un animal ¿tal vez un oso?


Para cerrar esta espléndida lección de románico os muestro alguna de las marcas de cantería que tienen los sillares

miércoles, 26 de septiembre de 2012

PASEOS POR ROMA (4) Desde San Carlino a Santa María della Victoria


Retrocedemos un poco desde nuestro tercer paseo para volvernos a colocar en San Carlino. Aquí tomaremos la Vía 20 de septiembre que nos conducirá en cinco minutos en una nueva concentración monuental a la que tanto nos acostumbra Roma.
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La primer iglesia que nos encontraremos será Santa Susana, obra temprana de Maderno que se inspiraría directamente en el Gesú.
Tras una portada monumental que acentúa los elementos (creando así un mayor juego de claroscuros) entraremos en su interior para dejarnos fascinar por el conjunto de frescos de Baldassare Croce, en la mejor línea del barroco decorativo (aunque muy temprano)
Justo enfrente suyo se encuentra San Bernardo alle  Terme, una curiosa iglesia neoclásica que se alza sobre una de las torres perimetrales de las grandes termas de Diocleciano.
Por dentro se produce una copia (un tanto kistch) del Panteón de Agripa.

La iglesia fue propiedad de los alemanes residentes en Roma, siendo la tumba de Overbeck, fundador del movimiento nazareno
Y dejamos para el final la exquisitez: la iglesia de Santa María de la Victoria, barroca, que en su interior guarda como una joya la culminación de la escultura barroca: el éxtasis de Santa Teresa, que aquí ya explicamos largamente


Nos quedamos a las puertas de Termini y las Termas de Diocleciano que serán objeto de un nuevo recorrido




martes, 25 de septiembre de 2012

LOS READY MADE QUE NUNCA FUERON MÁS QUE UNA SIMPLE IDEA


Marcell Duchamp jamás deja de sorprender, aunque en el fondo siempre mantuvo una unidad de pensamiento asombrosa.
Respecto a los ready-made, ya hemos analizado varios en nuestros blogs, y ahora nos queremos hacer eco de otros que jamás superaron la pura idea, o cual (dicho sea de paso), sería el estado perfecto del ready, su sola declaración verbal (mental) que le alejaría definitivamente de lo retiniano y anunciaría (con décadas de adelanto) uno de los axiomas fundamentales del arte conceptual.
Su conocimiento se lo debemos a las numerosas declaraciones, entrevistas y notas que fue dejando (como una obra paralela, perfectamente integrada en la plástica) a lo largo de su vida.
Veamos algunos de ellos.
Acaso el más famoso sea una máquina inútil (tan perfectamente dadaísta por inutilidad y broma), la de un grifo que deja de correr (o de gotear) cuando no se le escucha.
Otros son más sutiles (Pared adornada de pereza de la parroquia) o verdaderamente imposibles y cerca de lo infraleve (Un centímetro cúbico de humo de tabaco y pintar las superficies externa e interna de un color hidrófugo).
En otra de sus declaraciones surge su famoso azar en conserva como los objetos que por azar se ajustan, como si hubieran sido fabricados para hacerlo aunque no guarden ninguna relación o hacer un ready que pese un peso elegido de antemano, que nos habla de la famosa indiferencia estética de estos extraños seres.
Y ya para terminar, acaso el más famoso e iconoclasta de todos: utilizar un Rembrandt como tabla de planchar o el enigmático Ready enfermo



lunes, 24 de septiembre de 2012

Análisis y comentario. LA DAMA DE BAZA



Escultura ibérica del siglo IV a. C. encontrada in situ en las excavaciones realizadas en el cerro de Cepero, Baza (Granada) en 1971. En la actualidad, en el Museo Arqueológico de Madrid.

Nos encontramos con una escultura de bulto redondo, aunque realizada para ser adosada a una pared, por lo que su parte posterior no se encuentra tallada. Se trata de una figura sedente femenina que aún conserva restos de su antigua policromía sobre estuco.
El material utilizado es la piedra caliza (talla).
Ajuar funerario

El tema de la obra es funerario, tal y como demuestra el emplazamiento en el que fue encontrada, una tumba subterránea. De la misma manera, en uno de lo laterales del trono (no visible en la imagen), se encuentra un hueco labrado que servía para introducir las cenizas del difunto. Éste, por el ajuar funerario que acompañaba a la escultura (armas y urnas cerámicas), debía ser un militar con bastante poder económico, tal y como era normal en las sociedades aristocráticas íberas.

La figura, ricamente ataviada y con una pequeña paloma en su mano izquierda, podría corresponder a una representación de la diosa Tanit, de origen púnico, que controlaba la vida y la muerte, dando a todo el conjunto una idea de reencarnación.

Formalmente, nos encontramos con una estética ampliamente repetida en el Mediterráneo antiguo, anterior al periodo clásico griego.
Datos relevantes de esta forma de hacer son la composición cerrada (brazos y piernas se incluyen en el conjunto, formando una escultura de bloque cerrado) y simétrica (sólo se rompe la mano izquierda) con un eje de simetría muy evidente que parte en dos a la escultura. De esta manera se consigue una imagen realizada para ser vista desde un único punto de vista frontal (frontalidad) que nos daría un aspecto casi de alto relieve adosado, como ya se dijo, a la pared

El modelado. La escultura no tiene demasiado en cuenta la influencia de la luz, y apenas si se observa un cierto claroscuro en los pequeños pliegues de su falda y manto, aunque esta sensación debería ser más evidente cuando la escultura estuviera totalmente policromada, como era habitual durante toda la época antigua y que sólo se abandonó a partir del Renacimiento italiano.
El movimiento es inexistente, complaciéndose el autor en buscar una imagen hierática y solemne que nos acercaría a la estética egipcia. De la misma manera, tampoco se busca la expresión, pues su fin no es la representación del individuo sino, por el contrario, de la divinidad lejana y transcendente.
Igualmente, y aunque existe una corrección anatómica inexistente en otras obras íberas (como los exvotos, fuertemente expresionistas), aún se puede observar ciertas incorrecciones formales, tales como el tamaño y modelado de las manos o una cierta desarmonía en la altura del personaje.(Estas características, más que torpeza del autor, tendría que analizarse bajo la idea de las convenciones anatómicas vigentes hasta la época clásica del arte griego. Al autor le interesa mucho más el detalle que el conjunto, dando primacía a unas partes, cabeza, sobre otras, piernas, por su distinto valor simbólico).
Existe un fuerte interés por detallar los distintos adornos que porta la diosa al igual que ocurre en la Dama de Elche. Muchos de estos tocados son de influencia oriental, lo cual se relacionaría con el origen (también oriental) de la divinidad.


COMENTARIO.

La presente obra que analizamos es una perfecta muestra del arte íbero y sus orígenes.
Incluida en el grupo de la escultura monumental, tiene fuertes coincidencias con otras damas como la de Elche o la oferente, compartiendo con ellas la divinidad (Tanit) o el interés por lo decorativo.
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En todas ellas, como ya se ha visto, pueden rastrearse las influencias orientales traídas a España por comerciantes fenicios, griegos arcaicos y cartagineses que entendían la escultura de una forma teocentrista, como una representación más de los dioses que de los hombres, buscando de esta manera una imagen no naturalista, hierática y anti-individualista. (Esta idea es fácilmente comprensible si comparamos la Dama de Baza con alguna de las representaciones del mundo egipcio, como puede ser el escriba del Louvre, o la escultura arcaica griega).
Kore arcaica. Grecia

Todas estas influencias exteriores de las que hablamos no fueron, sin embargo, homogéneas, pudiéndose distinguir varios talleres. Si comparamos la obra con la Dama de Elche podremos ver que ésta última (por el modelado, el tratamiento de las superficies y la talla de los detalles) se acerca más a los círculos de arcaísmo griego, mientras que la de Baza (de superficies más planas, menor detallismo y tratamiento más sobrio de las telas) se situaría en la órbita púnica, aunque mucho más evolucionada que la dama oferente, la Bicha de Balazote o sus exvotos.


Tanits púnicas. Ibiza



Exvoto íbero

domingo, 23 de septiembre de 2012

EL BIZANCIO ROMANO


Aunque a veces se nos olvide, Estambul es una triple ciudad: romana, bizantina, otomana (y mucho antes griega y ahora republicana)
Los restos de la primera Constantinopla, fundada por Constantino en el año 330 tras la destrucción total de la colonia griega por parte de Severo en el 195, son sumamente escasos, aunque todavía visibles para el paseante atento.
Comenzaremos por el hipódromo (el circo) junto a la mezquita Azul. 


 De él nos queda una larga plaza, dos obeliscos (el de Teodosio lo analizamos con más detalle aquí) y una columna (la llamada serpiente), traída desde el propio templo de Delfos.


Aunque ahora parezca un lugar plácido en él se desataron las pasiones entre los bandos rojos, azules, verdes..., produciéndose una de las mayores matanzas de la historia: la revuelta Nika.
Si nos internamos hacia el centro podremos encontrar dos grandes columnas aún en pie, especialmente la de Constantino, en cuya parte alta, cuentan, estuvo la estatura del emperador cuya corona se adornaba por los propios clavos de Cristo encontrados por su madre Santa Helena.

El acueducto de Valente, el único en pie de los cuatro que llegó a tener la ciudad y en el que vemos la combinación de piedra y ladrillo que marcará la arquitectura bizantina


 Pero la Constatinopla romana, además de capital imperial de oriente, fue también el centro religioso del nuevo cristianismo que el propio Constantino había aceptado con el edicto de Milán. De este periodo quedan las ruinas de San Juan de Éfeso o los restos de la primitiva basílica de Santa Sofía.