domingo, 20 de mayo de 2012

VISITANDO MARRAKESCH


Os propongo una breve itinerario por una de las ciudades islámicas más fascinantes que conozco, capaz de arrastrarnos a las Mil y Una Noche o al propio Al Andalus en muy pocas horas de avión desde España
Evidentemente el recorrido debe iniciarse (y acabarse, y volverse a pasar una y otra vez) por la plaza de Jemma el Fna, fascinante a cada hora del día o la noche, pero verdaderamente mágica a la caida del sol, en las últimas luces y las primeras sombras (no dudéis comer en sus puestecillos y probar, si os da el estómago, sus estupendos caracoles).

Desde allí quizás sería bueno acercarse a ver (sólo en el exterior) la mezquita de la Kutubiya y su espléndido alminar almohade tan emparentado con la Giralda.

Volviendo nuestros pasos a la plaza, quién puede resistirse al embrujo y las compras en uno de los zocos más fascinantes del Magreb (y entre tienda y tienda curiosear por sus adarbes, mezquitas y funduq).


Si los atravesamos hacia el norte encontraremos un fascinante recodo de la historia en donde poder visitar una kuba almorávide y una madrasa meriní (Ben Ali) ambas verdaderas joyas del arte islámico.
.

























Y aún nos quedan visitas sumamente interesantes, como las tumbas sadíes y su espléndida decoración, el Palacio Bahía



 Tumbas saadíes.

O un recorrido por sus murallas (tan emparentadas con las de Sevilla)
.

Si disponemos de más tiempo los alrededores son sumamente interesantes. Muy cerca de la medina se encuentra la Menara, antigua explotación agrícola con espléndida buhaira.
.

Es magnífico también el palmeral (aunque cada vez más mermado por el abuso hidraúlico y las construcciones elitistas) .

Si aún nos apetece ir más lejos, ¿por qué no acercarnos al Atlas y ver la nieve en una hora desde el palmeral?


¿Y si marchamos hacia el oeste en busca del Atlántico y visitamos la magnífica judería de Esaouira?

¿O si buscaos el Gran Sur, con sus kasbahs?
.








No hay comentarios:

Publicar un comentario