sábado, 3 de marzo de 2012

EL NUEVO BAZTÁN DE CHURRIGUERA.




























“… Don Juan de Goyeneche, Señor de la Villa de la Olmeda de este Arzobispado, ha fundado a sus propias expensas un Lugar en un despoblado en el término y jurisdicción de la referida Villa de la Olmeda, llamado Nuevo Baztán, que tendrá ochenta casas, y más de quinientas personas, donde ha puesto fábricas de Cristales, Sombreros, pieles, y telares de seda, y lana, conduciendo Maestros Estrangeros, que enseñen a los Naturales, con notable utilidad de aquella tierra, y con crecidas expensas suyas, plantando en sus cercanías Olivas, y Viñas, y haziendo fructuoso el campo, que antes era inútil…...” Informe del Arzobispo de Toledo, 1722.

En plena Guerra de Sucesión, mientras media Europa peleaba por el trono español dejado vacío tras la muerte de Carlos II, Juan de Goyeneche en el terreno llamado “Bosque de Acevedo” de la Olmeda de las Cebollas, ahora Olmeda de las Fuentes, crea una nueva zona industrial que llegó a producir sombreros, paños, telas, cueros, papel y vidrio fino.


Juan de Goyeneche

Realmente su obra fue atípica en la España de la Edad Moderna, tanto por su visión empresarial como por su propia condición de noble. Y es que, durante gran parte de nuestra historia, toda actividad industrial estuvo mal vista, especialmente por el grupo privilegiado. 
Anclada a unas tradiciones medievales, la nobleza tenía muy a gala vivir de las rentas de sus tierras, sin mancharse las manos con ningún tipo de trabajo manual, considerado deshonroso, y prefería morirse de hambre antes de trabajar. Sólo hace falta leer la novela picaresca del XVII y XVIII, el famoso Lazarillo, para darse cuenta de la importancia de las apariencias o del poco prestigio que tenían los artesanos o la actitud rentista de la burguesía.

Plaza de fiestas

Fue esta una de las verdaderas causas de la ruina de nuestro Imperio, más aún que los reyes abúlicos o simplemente estúpidos. Nos faltó trabajo y nos sobraron honras, y muy pronto Inglaterra u Holanda, con una poderosa industria manual, nos dejará al margen de la Historia.
 Palacio
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Por todo esto la figura de Goyeneche es tan extraña: un noble que no quiere ser rentista y a finales del XVII edita el primer periódico de nuestro país (La Gaceta de Madrid) o se dedica a sanear las cuentas de la Milicia Real. Ya a principios del XVIII apoya a Francia en la Guerra de Sucesión, suministrando mástiles para la armada francesa.
En todo ello fue un verdadero adelantado a su tiempo, y su forma de pensamiento económico sólo aparecerá ya en los ámbitos ilustrados a mediados del XVIII




La Gaceta de Madrid, siglos después, se convertirá en el actual BOE (Boletín Oficial del estado) en donde se publican todas las leyes que aprueba el Gobierno y Parlamento



Sin embargo su gran aventura industrial será la creación desde la nada de un centro industrial en el que se construiría su nuevo palacio y una iglesia en el Nuevo Baztán (en recuerdo a su patria chica, el valle del Batzán). Para ello contó con la ayuda de José Benito de Churriguera, uno de los arquitectos más prestigiosos del XVIII, tanto que su nombre dio lugar a un nuevo estilo artístico: el churrigueresco.
Bodega (Actual Centro Interpretación)

El plano del nuevo sitio responderá a criterios geométricos, utilizando una estructura en damero (calles que se cruzan en cuadrícula), con un conjunto de tres grandes plazas en torno a la iglesia-palacio (propagandística la de la Iglesia, económica la del Mercado, y privada y de fiestas la posterior)



Estas son las obras mayores y se puede observar en ellas la evolución de nuestro barroco tradicional (con sus tejados de pizarra, torres en los ángulos, chapiteles o tejados de varios planos sobre ellas que aún se mantienen como forma de prestigio…) al que se añade un nuevo sentido de la decoración, mucho más rico en detalles y juegos de claroscuro.


Iglesia de Churriguera







Un marfil de la colección de eboraria (el trabajo en este material) de origen filipino atesorado por Goyeneche. (Aquí tienes otros ejemplos)

La cripta bajo la iglesia que habría de servir para enterrar al fundador y su familia

Fíjate en sus entrantes y salientes (fachada articulada) tan típicos del barroco pues crean claroscuros y movimiento


































Detalle entrada principal palacio con el escudo del Baztán bajo las fauces del león. que habla de la importancia del linaje, tan típica del Barroco y su sociedad estamental


Patio interior del Palacio

Uno de los rasgos habituales de su estilo (que luego tomará Ribera) son estas curiosas molduras en relieve de sus ventanas, con esquinas remarcadas, llamadas orejones


Esta zona palaciega se completa (en su parte trasera) con una amplia plaza (muy deteriorada) pensada para la propaganda más cerrada organizada por medio de fiestas y reuniones.
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Frente a esta zona representativa, el Nuevo Baztán nos da una idea muy clara de la sociedad estamental de la época, bajando la calidad de los edificios según sean estos utilizados para otros fines (caballerizas, artesanía, alojamiento de los obreros…)
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Casa de la antigua fonda


Todo esto se puede hoy pasear en una verdadera reliquia de otros tiempos, que en la actualidad se encuentra en proceso de restauración.
La visita se puede completar en el Centro de Interpretación que se ha instalado junto al palacio en donde de una forma amena y muy visual nos habla de la historia de la ciudad y sus distintas actividades realizadas en ellas.
Y todo a menos de 40 minutos de Madrid, en medio de un páramo lleno de viñedos y olivos. Un verdadero lujo.

Para saber más


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