martes, 10 de enero de 2012

LAS ARENAS DE BARCELONA. DE PLAZA DE TOROS A GRAN CENTRO COMERCIAL.




Una de las últimas grandes construcciones de Barcelona, la radical remodelación de la antigua Plaza de la Arenas, se está convirtiendo rápidamente en un símbolo por todas sus características, las técnicas pero también las políticas o las urbanas y econonómicas.
La plaza tradicional fue construida junto a Montjuic en estilo neomudéjar por Font y Carreras en 1900. El estilo era común para este tipo de edificios (con esa característica que, según Arancil, anticipa lo moderno de los neos, en donde la función – o al menos la ideología de la función – condicionaba la elección del neo).



Sin embargo, a la lenta caída de espectadores se fue uniendo el movimiento animalista (mucho más potente en Cataluña que en otros lugares de España) y, finalmente, a motivos políticos: la españolidad de la Fiesta Nacional utilizada por Esquerra en el Tripartito como una forma de propaganda política nacionalista de aristas bastante afiladas.
Todo este proceso hizo que la plaza quedara sin uso, planteándose una reforma de la misma, tanto como símbolo político de catalanismo como cuestión económica.
Se planteó así una reconversión de uso: de zona de espectáculos a zona terciarizada en el extremo del Ensanche, junto a la Fira y en contacto con Sants. Un centro comercial, gastronómico y lúdico (Museo del Rock, sala de espectáculos, gimnasio…) entre la zona burguesa del Ensanche y la de clases más bajas en Sants, unida a lo turístico de la Fira (MNAC, Fundación Miró, Caixafórum y construcciones olímpicas…).

El proyecto de remodelación fue planeado, junto a socios locales, por el despacho de Rogers, que se planteó, en primer término, el respeto (al menos visual) del edificio tradicional que funciona a modo de cáscara. Para ello se cortó su anclaje al suelo y se sobreelevó (como ya habían realizado Herzog y de Meuron en el Caixafórum de Madrid) aunque sin intentar un efecto de levitación, pintando de un atrevido rojo los soportes en forma de V.




Con ello se conseguía una mejor circulación peatonal (al crear un improvisado porche continuo, mientras se ganaban unos metros para la construcción que no podía profundizar demasiado, pues el nudo de metro de la Plaza de España se encuentra muy poco profundo.
Otras de las modificaciones de la piel del antiguo edificio serán unos bien integrados cajeados para aire, luz…, realizados en un color malva que se integra perfectamente en la policromía neomudéjar. 
Además de ello realizó un edificio adyacente (plenamente moderno) para los principales servicios, unas escaleras de servicio de suaves curvas y un moderno ascensor transparente que actúa como una especie de faro sobre el conjunto, dándole una indudable personalidad.







Al interior no se respetó nada de lo anterior, creándose varias plantas de anillos flotantes sobre el cilindro periférico y un gran espacio central abierto (en ese anillo se crean una red de escaleras mecánicas a distintos niveles que, pensadas para la circulación del interior, ha sido criticadas estéticamente, al romper el espacio central y el efecto de su cúpula flotante)





La cúpula se realizó de madera (para dar calidez al ambiente y eliminar pesos) y está sustentada por unas enormes vigas metálicas de forma arbórea que recuerdan demasiado a las ya utilizadas en la T4.





Una de los mayores aciertos (por lo menos a mi juicio) es la creación, en torno a la cúpula, de una gran anillo sobrevolado que la rodea. En torno suyo se ha creado la zona gastronómica y un verdadero paseo elevado con magníficas vistas sobre Montjuic, el parque Miró y la zona del Ensanche, creando un nuevo turístico y un privilegiado mirador para comprender esta zona de transición múltiple (ensanche, Fira como antigua Expo, Sants, nuevas aportaciones urbanísticas como el parque Miró…)




Para saber más




6 comentarios:

  1. Hola Vicente,
    buenísima tu descripción, y magnífico el análisis de los porqués.
    Estuve allí este verano y la verdad es que el resultado es espectacular, sobre todo, como tú dices, el mirador.
    saludos
    Mercedes

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  2. Lamentable intervención, un hachazo en toda regla a un edificio patrimonial. De vergüenza.

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  3. Sin ser capaz de escribir correctamente Montjuïc, hacer juicios de valor sobre intenciones del tripartito (teniendo en cuenta que la plaza se cerró el 19 de junio de 1977 por falta de afluencia de público y no fue hasta 30 años más tarde cuando se tomó la decisión de convertirla en centro comercial) me ha parecido un poco torticero.

    Este detalle al margen, gran descripción arquitectónica.

    Saludos.

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    1. Gracias por tu halago y por permitirme rectificar la errata.
      En cuanto al adjetivo torticero (según la RAE: Contra derecho, razón o justicia), y tras una nueva lectura, lo encuentro un tanto injusto, pues como sabes muy bien, la plaza intentó reabrirse en varias ocasiones (que yo conozca, dos) y, a mi juicio, la negativa a hacerlo tuvo motivos más políticos que económicos.

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  4. Respuestas
    1. Mejor Montjuic, pues yo escribo en castellano y no digo London sino Londres. Ya me gustaría conocer a mi más idiomas, pero un poco de francés e italiano y se acabó

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