viernes, 27 de enero de 2012

LA PORTADA DEL CONVENTO DE SANTA PAULA. SEVILLA


En medio de un laberinto de callejas que el centro histórico de Sevilla, se encuentra uno de los tesoros de la ciudad, el Convento de Santa Paula, del que ya hablamos hace tiempo acerca de sus maravillosos escaparates y belenes barrocoslos retablos de Martínez Montañés. o de su fantástico artesonado mudéjar
Su origen (como el de tantos) se debe al mecenazgo nobiliario de una dama que, ya viuda, quiere retirarse (Ana de Santillán y Guzmán) en 1473. Sin embargo, la edificación (al menos sus partes más antiguas) se debe a doña Isabel Enríquez, viuda del condestable de Portugal.
Su fachada es un verdadero alarde de mestizaje (tan propio de la ciudad) con elementos góticos, mudéjares y renacentistas. (En palabras de Checa un pintoresquismo, el de las terracotas policromadas, que le permite su fácil inserción en contextos góticos)


Entre los primeros se encuentra el majestuoso arco apuntado que se combina con el ladrillo mudéjar y la inconfundible cerámica de Triana de tonos amarillentos y roleos ya plenamente renacentistas.



Pero lo más valioso del conjunto es el grupo de tondos en cerámica vidriada de Nicoluso Pisano que se encuentran muy cercanos a los modos refinados del taller della Robbia del Quattorcento florentino, aunque (como es normal en el renacimiento hispano) con casi un siglo de retraso.
Se trata (Checa Cremades) de una imagen religiosa amable y sencilla, apta para el consumo religioso de fieles sin especiales preocupaciones.






.Para saber más

http://www.santapaula.es/

1 comentario:

  1. Una maravilla el post que le dedicas al convento de Santa Paula, no demasiado estudiado. Lo utilizaré con los alumnos cuando llegue el Barraco. Un abrazo, Vicente.

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