lunes, 16 de enero de 2012

LA GRAN MEZQUITA DE DAMASCO

























Junto a la Cúpula de la Roca, la mezquita de Damasco constituye el edificio más antiguo del Islam que marcará alguna de sus constantes.

Cuando nos acercamos a ella y la vemos aparecer entre las columnas del cardo romano, podemos rápidamente comprender que el edificio fue anteriormente otro pagano que determinará su estructura, al crear el muro de la quibla sobre los sillares grecorromanos y reautilizar gran parte de sus muros perimetrales con pilares adosados y los remates en merlones (acaso desde Palmira)























































Construida por al Walid (califa omeya), consta de un gran patio rectangular porticado (desde el patio de la casa de Mahoma en Medina) en donde vemos una doble arquería que se mantendrá también en el interior (y que Momplet, 2008, pone como precedente directo de la Mezquita de Córdoba), con elementos tomados de la tradición romano-bizantina (arcos de medio punto, cimacios, capiteles corintios…)
























































Capitel corintio

Cimacio

Pórtico lateral del patio

En este patio se sitúan los famosos mosaicos bizantinos de los que hablábamos en otro post o el edificio de la ceca para guardar el tesoro.


Ceca

Fuente de las abluciones

En sus esquinas se colocan minaretes de distintas épocas.
En su interior las naves se disponen paralelas al muro de la quibla (algo poco usual y que tal vez se explique por la construcción anterior), separadas por esbeltas columnas y doble arquería.




























Cruzando por su centro aparece un elemento novedoso, la maxura en la que se coloca un estrado para el califa.
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Vista de la maxura y la cúpula del Águila desde el exterior

Vista de la maxura y la cúpula del Águila desde el interior


En primer plano el estrado de la maxura. Al fondo el muro de la qibla con el mirab

Sobre ella se encuentra la cúpula del águila (moderna en su construcción actual) sobre trompas antiguas.
En el muro de la quibla se abren varios mirab, ninguno de la construcción original, cubiertos por bóvedas de mocárabes y una exquisita labor de azulejería, nácar y talla en mármol.





























El semicírculo sagrado, acaso un recuerdo de Mahoma o, según O. Grabar, la puerta a otra dimensión
















































































































Junto a ellos hay un mimbar para los imanes


Es importante reseñar que en la mezquita (que ocupó el antiguo templo de San Juan Bautista) se conserva sus reliquias en un pabellón ricamente ornado.

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